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Fun on the Road by Richard JAMES



 


A special autumnal 5 day, 100 mile coaching tour in North Wales nicknamed “Fun on the Road” was completed by a number of Road Club members in October on two road coaches. The Monarch owned by Barbara and Rod Stockton and Chris Rawlins and put to their British Hackneys that had spent the summer demonstrating their qualities at British and European coaching events with each of the three proprietors driving various stages.  

The partnering coach was John and Pebs Brown’s Nimrod drawn by the Household Cavalry’s team of blacks. As well as showing, this team is regularly seen in Windsor and London training and rehearsing for ceremonial occasions.

The days were not inactive. On the second day the guards were kept busy using the drag shoes on the steep Welsh hills. The Monarch suffered problems part way down to Maentwrog with a smoking felloe. It had to be cooled with an improvised fire-hose.

The following Nimrod was then held up in Llan Festinniog with a very hot shoe locked in place under a wheel causing the sizzling shoe to melt the tarmac.

The guard then had time to fry three rashers of bacon on a hot shoe and serve to the passengers!

Everyone certainly had “Fun on the Road”

 

 

By Richard JAMES

 

 

 

 

Los Trineos en Europa


Por Andres Furger (Traducción José Juan Morales)

 

La autentica cultura del trineo se inicio en el Renacimiento como consecuencia de un histórico cambio climático acaecido entre 1550 y 1850 durante el cual los inviernos, como si se trataran de una “pequeña era glacial”, llegaron a ser mucho más fríos y nevados.

En los siglos XVI Y XVII, en todas las cortes europeas se podían encontrar trineos abundantemente esculpidos, dorados y plateados, sobre todo utilizados para ostentar.

Avanzando el tiempo en la época barroca vendría el apogeo de la cultura del trineo con la democratización de los “schlitladem” o “patinajes invernales” utilizando trineos sobre patines más anchos.

En el siglo XVIII, estudiantes y adolescentes,  disfrazados con ocasión del carnaval, guiaban trineos de dos plazas convirtiéndose muy popular este tipo de enganche.

Finalmente en el siglo XIX, principalmente en los Alpes, se extendió, entre todos las clases sociales, los paseos en grupo de trineos. En la actualidad permanece un vestigio de esta tradición en la “Schlitteda” en Engandine (Suiza). Hoy en día, las estaciones de deportes de invierno, sobre todo en Centroeuropa, poseen paradas de trineos donde podemos encontrar una selección muy interesante de este modo de transporte.

Fuera de los grandes ocasiones, hubo en toda Europa, por una razón puramente práctica, un gran número de enganches de trineos sobre las carreteras cubiertas de nieve. Los carruajes con ruedas apenas podían maniobrar y necesitaban un tren más fuerte que los vehículos con patines. Como se indica en  los libros antiguos: “la grasa  de los ejes helada”.

Hasta el siglo XX, se emplearon en invierno, en lugar de las diligencias, diferentes formas de caja de carruaje con patines, de break o de landau. E incluso frecuentemente, se desmontaba el  tren de un carruaje para ponerle patines, de ahí la doble utilización.

Andres Furger
11. 1. 2010

http://www.culture-attelage.ch/home.html